Con tijeras propias y tela ...

Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.

Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.

Análisis y Reflexiones

🧠 Interpretación Profunda

Este proverbio critica la actitud de quienes actúan con despreocupación o imprudencia cuando no son ellos quienes asumen el costo o riesgo de sus acciones. Al usar 'tijeras propias' (herramienta propia, sin gasto) sobre 'tela ajena' (algo que pertenece a otro), se sugiere que se obra con ligereza y hasta con cierto disfrute porque las consecuencias negativas recaen sobre un tercero. Refleja una falta de responsabilidad y empatía, y puede aludir a la facilidad con que se toman decisiones o se gastan recursos cuando no son propios.

💡 Aplicación Práctica

  • En un entorno laboral, cuando un empleado toma decisiones costosas sin consultar, utilizando el presupuesto de la empresa (tela ajena) sin considerar el impacto, porque no afecta sus finanzas personales (tijeras propias).
  • En la vida cotidiana, cuando alguien daña o malgasta un objeto prestado (como un libro, una herramienta o un vehículo) sin el debido cuidado, porque no es de su propiedad y no sufrirá la pérdida económica.
  • En política o administración pública, cuando un funcionario autoriza gastos suntuosos o proyectos innecesarios con fondos públicos (tela ajena), ya que no es su dinero personal el que se utiliza (tijeras propias).

📜 Contexto Cultural

Proverbio de origen español, ampliamente conocido en el ámbito hispanoamericano. Refleja una crítica social recurrente hacia la irresponsabilidad y el oportunismo, especialmente en contextos donde los bienes comunes o ajenos son mal administrados. No tiene un origen histórico específico documentado, pero se enmarca en la tradición oral de refranes que advierten sobre la falta de prudencia con lo ajeno.

🔄 Variaciones

"Con la vara ajena, es fácil azotar." "Con el codo ajeno, es fácil empujar."