El que nada debe nada teme.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
La venganza es un plato para tomar frío.
Antes de criticar, mírate la cola.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Remo corto, barca pequeña.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Si un árbol cae, plantas otro.
El ojo quiere su parte
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
La fantasía es necesariamente inútil
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
El que nada duda, nada sabe.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
El aburrimiento es una desgracia
Rana en el fondo del pozo.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Dios aprieta pero no ahoga.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
La duda es la llave del conocimiento.
Lo que haces, encuentras.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.