La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
A los diez años es una maravilla, a los veinte es un genio, y a los treinta una persona común.
La reputación dura más que la vida.
El temor modifica tu conducta.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
La vida mejora de hora en hora.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.