La fantasía es la loca de la casa
Pisar mierda trae buena suerte
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
A donde fueres haz lo que vieres.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Tropezando se aprende a caminar.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Las palabras se las lleva el viento.
Para ser bella hay que ver estrellas
La puerca tira del tapón
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Quien guarda valores, padece temores.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
El tiempo lo arregla todo
La paciencia es el puerto de las miserias.
A gallo viejo gallina joven.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.