Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.

Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.

Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.

¿Qué significa «Ni hagas cohecho ni pierdas derecho»?

Este proverbio advierte contra dos extremos: por un lado, no recurrir al soborno o la corrupción para obtener un beneficio ilegítimo; por otro, no ser tan pasivo o negligente que se pierdan los derechos legítimos por falta de acción o defensa. Enseña a mantener un equilibrio ético: actuar con integridad, pero también con diligencia para proteger lo que es justamente propio.

¿Cómo se aplica en la vida diaria?

  • En un proceso legal, no ofrecer dinero a un juez para ganar un caso, pero tampoco dejar de presentar las pruebas y documentos necesarios dentro del plazo establecido, perdiendo así la oportunidad de defender los derechos.
  • En el trabajo, no sobornar a un superior para obtener un ascenso, pero tampoco quedarse callado cuando se es merecedor de un reconocimiento o aumento salarial que corresponde por mérito y antigüedad.
  • En trámites burocráticos, no pagar 'mordidas' para acelerar un proceso, pero sí realizar un seguimiento activo y cumplir con todos los requisitos para que el trámite no se archive o pierda vigencia por inacción.

¿Cuál es su origen?

Proverbio de origen español, arraigado en la tradición jurídica y moral hispánica. Refleja la importancia de la honradez y la justicia en la cultura, al tiempo que reconoce la necesidad de ser proactivo en la defensa de los intereses legítimos, un principio fundamental en el derecho romano y su herencia en el derecho civil.

Variaciones y refranes similares

  • No hagas trampa, pero no dejes que te la hagan.
  • Ni te corrompas, ni te dejes avasallar.