La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.