No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Es demasiado necio para ser loco.
Reyes y mujeres no agradecen.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
El cuchillo no conoce a su dueño.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Boca de verdades, cien enemistades.
El amor refresca como el rocío
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Más aburrido que mico recién cogido.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Este navega con banderita de pendejo.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Por unos pierden otros.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
A quien vela, todo se le revela.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Bicho malo nunca muere.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Reino dividido, reino perdido.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.