Bicho malo nunca muere.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Esposa mojada, esposa afortunada
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Es más seguro ser temido que ser amado
No quieras nunca buenos comienzos.
Chilla más que un camionao é pollos.
El mono vestido de seda mono se queda
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
Date buena vida, temerás más la caída.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
De casta le viene al galgo.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Otoño entrante, uvas abundantes.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Cortesías engendran cortesías.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Cuanto más se ama menos se conoce
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Borracho que come miel, pobre de él!
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Quien escribe mucho desvaría
A palabra necias, oídos sordos.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Cada quien, con su cada cual.
Para alcanzar, porfiar.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.