Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.

Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.

Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.

¿Qué significa «Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales»?

Este proverbio refleja la condición humana universal de vivir entre aspiraciones y adversidades. Simboliza la dualidad de la existencia: por un lado, los seres humanos pasan la vida anhelando mejoras, bienestar o logros (deseando bienes), mientras que, simultáneamente, deben soportar dificultades, sufrimientos o contratiempos (aguantando males). Sugiere que esta tensión entre el deseo y la resignación es inherente a la vida mortal, y que la existencia transcurre en ese equilibrio, a menudo sin alcanzar la plenitud de los deseos.

¿Cómo se aplica en la vida diaria?

  • En la vida laboral, donde una persona trabaja arduamente (aguantando males como estrés o monotonía) con la esperanza de alcanzar un ascenso o estabilidad económica (deseando bienes).
  • En relaciones personales, al soportar conflictos o sacrificios (males) mientras se anhela amor, comprensión o armonía (bienes).
  • En el ámbito de la salud, cuando un paciente enfrenta tratamientos difíciles (males) con la esperanza de recuperar su bienestar (bienes).

¿Cuál es su origen?

Este proverbio tiene raíces en la tradición popular española, posiblemente influenciada por la filosofía estoica y la literatura clásica que enfatiza la aceptación del destino. Refleja una visión realista y a veces resignada de la vida, común en refranes que surgieron en contextos rurales o de adversidad histórica, donde la supervivencia dependía de aguantar penalidades mientras se mantenía la esperanza.

Variaciones y refranes similares

  • La vida es un valle de lágrimas con algunos momentos de alegría.
  • No hay rosa sin espina.