El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio expresa una visión tradicional y misógina sobre el matrimonio, sugiriendo que lidiar con una esposa requiere una paciencia excepcional, mientras que casarse por segunda vez es un acto de necedad. Implícitamente, presenta a la mujer como una fuente de conflicto o dificultad, y al hombre como víctima pasiva que debe soportar o como insensato por repetir la experiencia.
💡 Aplicación Práctica
- En conversaciones donde alguien se queja repetidamente de su vida conyugal, para señalar con ironía que elegir volver a casarse sería una tontería.
- En contextos de humor machista o refranes populares antiguos, para justificar o bromear sobre la supuesta complejidad de la convivencia matrimonial desde una perspectiva masculina.
📜 Contexto Cultural
Proverbio de origen español, refleja valores patriarcales y una visión tradicional del matrimonio muy extendida en la cultura popular de siglos pasados, donde la mujer era frecuentemente estereotipada como conflictiva o difícil de soportar.
🔄 Variaciones
"Quien se casa por segunda vez, no merece compasión."
"Casarse una vez es obra de un santo; casarse dos, de un tonto."