La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
La tierra será como sean los hombres.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
El que tiene tierra, tiene guerra.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.