Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Culo veo, culo quiero.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Hermanos hay tanto por hacer!
Nunca falta de que reírse.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Para que no se espante el borrico por delante.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Si el fríjol está maduro, el pedo ya está seguro.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Roma, acuerdos y locos doma.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Quien bebe no sabe lo peligroso del vino, quien no lo bebe no sabe de lo bueno que hay en él.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.