Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Por unos pierden otros.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Unos nacen de pie y otros de cabeza.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Unos tanto y otros tan poco.
Unos van al mártir, y otros al martinete.