Quien coma la carne, que roa el hueso.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Amor antiguo no se oxida
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
La contemplación del vicio es vicio.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Zapatitos de charol ni para el agua ni para el sol.
Puso pies en polvorosa.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Indio comido indio ido.
Bolsa llena, quita las penas.
La palabra es playa, el silencio oro.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
El estreñido muere de cursos.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Botas y gabán encubren mucho mal.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
El vino con el amigo.
La muerte y el amor, enamorados son.
Más corre un galgo que un mastín, pero si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.