Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Roer siempre el mismo hueso
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
A cada cajón, su aldabón.
Calles mojadas, cajón seco.
Suelo mojado, cajón seco.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.