Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
No pidas un cañon para matar un gorrión.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
El joven armado y el viejo arrugado.
Yo que callo, piedras apaño.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Más mueren de hartos que de faltos.
Primero es la camisa que el sayo.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
El amor de lejos, es para los pendejos.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Una madre es para cien hijos, y cien hijos no son para una madre.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Caballo corredor, no ha menester espuela.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Dar la callada por respuesta.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Por lo demás, paciencia y barajar.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Los dueños de casa activos hacen a los inquilinos cuidadosos.
El que mucho ofrece, poco da.
A buen adquiridor, buen expendedor.
El daño hecho no tiene remedio.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Donde tengas la olla no metas la polla.
Lo robado no luce.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.