El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Palabra dada, palabra sagrada.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Los golpes hacen silencio.
El que anda en silencio, cazar espera.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
El hable es plata, el silencio es oro.