Tiempo que se va, no vuelve más.
En casa llena no hay mujer mala.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Está más "pegado", que mosca en melado.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Bien ora quien bien obra.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Quien no madruga, no caza boruga.
Esperanza que consuela, que no muera.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
El vino es la leche de los viejos.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
Tinto con jamón es buena inyección.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
Harto da quien da lo que tiene.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
El que jura miente.
Buey que muge, todos le temen.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Más vale pan duro que ninguno.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Cuando malaya llegue; ya el caballo está cansado.
A golpe dado no hay quite.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Más caga un buey que cien golondrinas.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Freno dorado no mejora el caballo.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
Hacerlo mal y excusarlo peor.