Mañana de niebla, tarde de paseo.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
A pájaro muerto, jaula abierta.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Madre y teja, no pierde por vieja.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
El roble como nace y el pino como cae.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Bolsa llena, quita las penas.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
El ladrón juzga por su condición.
Arca abierta al ladrón espera.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
A gran prisa, gran vagar.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
La alegría en el alma sana se cría.