Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Todas las cosas pasan como el viento.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
El saber no ocupa lugar.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Dar una de cal y otra de arena.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
No te fíes del sol del invierno.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Para enero, oliva en el brasero.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Dar de comer al diablo.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Estar como caimán en boca de caño.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Solo como Adán en el día de la madre
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Los vicios no necesitan maestro.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.