Más vale pájaro en mano que ciento volando.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Perro flaco soñando con longaniza.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
A enemigo que huye, puente de plata.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Hablen cartas y callen barbas.
Niebla en verano, norte en la mano.
Quien tiene candela, jamás se congela.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Qué bien canta María después de la comida.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Si un árbol cae, plantas otro.
Frio, frio, como el agua del rio.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Apaga la luz, Mañosón!
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.