El caballo conoce por la brida al que lo guía.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
No caben dos pies en un zapato.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Donde no hay mata, no hay patata.
Campo bien regado, campo preñado.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Aire colado, a muchos ha matado.
En enero no te separes del brasero.
El mirón, ¡chitón!.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
Fía poco y en muy pocos.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Muerto anda en la vida quien tiene fama perdida.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
La sal no es atacada por las hormigas.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
El que no tranza no avanza.
Cortesías engendran cortesías.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Lo malo nunca es barato.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
Todos nos morimos, en el truco teniendo el as de espadas o el cuatro de copas, todas las cartas van al mismo mazo.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
El que las hace, las imagina.
Galga salida, a liebre parida.
Ni se si halaga, ni se si amaga.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Eso no te lo despinta nadie.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
El agua hace flotar el barco, pero también puede hundirlo.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
La esperanza mantiene.