Del monte sale, con que se arde.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Antes doblar que quebrar.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Nunca falta un borracho en una vela.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Buen amigo es el dinero.
Don Din nunca parece ruin.
Dinero guardado, barco amarrado.
A barba muerta, obligación cubierta.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
El que no se fía, no es de fiar.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
De higos a brevas, larga las lleva.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Ha de salir la corneja al soto.
Aseada aunque sea jorobada.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
Quien hace, aplace.
La buena mula en el establo se vende.
Loquillo y los Trogloditas.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.