Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
La ruina comienza por la cocina.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Donde no hay regla se pone ella.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Codicia mala a Dios no engaña.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Para bien morir, bien vivir.
Allega, allegador, para buen derramador.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Fui donde no debí, ¡y cómo salí!.
Desde torre o azotea, bien se otea.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Más se junta pidiendo que dando.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Después de verme robado, compré un candado.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
El que no habla, no yerre.
Agárreme, que llevo prisa.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Escarba la graja, mal para su casa.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
No hagas bien sin mirar a quien.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Buenos y tontos se confunden al pronto.