Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
No hagas bien sin mirar a quien.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
El que busca, encuentra.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Fingir locura, es a veces cordura.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
A quien le dan pan que no coma.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Tal para cual, Pedro para Juan.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
No todo es miel sobre hojuelas.
Adonde se perdió la capa, allá debes buscarla.
Que cada cual espante sus pulgas.
El que no agradece, al diablo se parece.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
El que pestañea pierde.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Deuda pagada, otra empezada.
El que se escusa, se acusa.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Agua al higo, que ha llovido.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Sin pito y sin flauta.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
La necesidad hace a la vieja trotar.