No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
La que en Marzo veló, tarde acordó.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Con el mismo cuero las correas.
Borrego al camión, duro a la montera.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Nadie le da vela en este entierro.
De donde no hay no se puede sacar.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Más vale guerra abierta que paz fingida.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Los burros prefieren la paja al oro.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
La mentira es animal de quinta vida.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Júntate, que junto estabas.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
El que avisa no es traidor.
La buena obra, ella misma se loa.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.