La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Burla pesada, en veras acaba.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Al que dice la verdad le ahorcan.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Boca de verdades, cien enemistades.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
El diablo está en los detalles.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
A año tuerto, labrar un huerto.
Fraile convidado echa el paso largo.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
La barca pasa, la orilla queda
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Llegar al humo de las velas.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Las letras con sangre entran.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
El toro y el melón, como salen, son.
A buey viejo, no se le saca paso.
Callado mata conejo.
El niño engorda para vivir, y el viejo para morir.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Mala noche y parir hija.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.