Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.

Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.

Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.

¿Qué significa «Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento»?

Este proverbio expresa una negativa rotunda y tajante a compartir información o recursos, incluso a reconocer su existencia. Simbólicamente, las 'trece morcillas' representan algo valioso o deseable que se posee, y el acto de 'ni te las doy ni te las cuento' subraya una postura de total reserva y egoísmo. Va más allá de un simple 'no'; implica que no solo se niega el objeto, sino también cualquier conocimiento sobre él, cerrando toda posibilidad de negociación o curiosidad. Refleja una actitud de posesión absoluta y desinterés por la necesidad ajena.

¿Cómo se aplica en la vida diaria?

  • En un contexto laboral, cuando un colega pregunta por detalles confidenciales de un proyecto exitoso y se le responde con evasivas, negándose a dar datos o incluso a confirmar su existencia.
  • En una discusión familiar sobre herencias o bienes, cuando alguien se niega a revelar qué posee o a compartirlo, cortando la conversación de plano.
  • Entre amigos, cuando uno tiene un plan o un secreto y, ante la insistencia del otro, decide no compartirlo ni siquiera insinuando de qué se trata.

¿Cuál es su origen?

Proverbio de origen español, relacionado con la cultura rural y la matanza del cerdo, donde las morcillas son un producto típico. El número 'trece' puede tener connotaciones de abundancia o de cantidad concreta en dicho contexto. Refleja una mentalidad tradicional de desconfianza y protección de lo propio, común en entornos donde los recursos eran limitados y la supervivencia dependía de la gestión prudente de los bienes.

Variaciones y refranes similares

  • Ni te lo doy ni te lo presto.
  • Ni chicha ni limoná (en el sentido de no dar explicaciones ni satisfacción).