Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio refleja una visión pesimista y fatalista sobre dos realidades humanas: las enfermedades (pestes) y el matrimonio. Las equipara como 'inventos del demonio', sugiriendo que ambas son fuentes inevitables de sufrimiento, desgracia y malestar. No es una afirmación literal, sino una exageración retórica que enfatiza el dolor y las dificultades asociadas a estas experiencias. En el caso del matrimonio, critica sus conflictos, ataduras y desilusiones, mientras que las pestes representan el sufrimiento físico y colectivo.
💡 Aplicación Práctica
- Para expresar resignación o queja ante una situación matrimonial conflictiva o agobiante, sugiriendo que es una 'condena' inevitable.
- Para comentar, de forma hiperbólica, sobre una época de múltiples desgracias o problemas (como enfermedades y crisis familiares) que parecen una maldición.
📜 Contexto Cultural
Su origen preciso es incierto, pero se enmarca en la tradición oral popular de habla hispana, posiblemente con raíces en una mentalidad antigua y rural donde el matrimonio era una institución rígida y las epidemias (pestes) eran devastadoras e incomprensibles. Refleja una visión desencantada, quizás influenciada por un humor negro o una religiosidad que personifica el mal en figuras como el demonio.