Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Bodas en Mayo, males las llamo.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
La primavera la sangre altera.
El que nació para caballo tiene que morir pastando.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Baco, a muchos ha matado; Neptuno, a ninguno.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Al maestro, cuchillada presto.
Ni cenamos ni se muere padre.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
La lujuria nunca duerme.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
No hay viejo sin dolor.
Mas mata la duda que el desengaño.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
Indio muerto no tira flecha.
El agua corriente no mata a la gente, el agua sin correr mata a la mujer.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.