Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
La ira es locura el tiempo que dura.
Buena vida, padre y madre olvida.
No vas a morir de parto ni de cornada de burro.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
La vida no es senda de rosas.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Juego y bebida, casa perdida.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
En el pecado se lleva la penitencia.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Alma sin amor, flor sin olor.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Una palabra deja caer una casa.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
A la puta, el hijo la saca de duda.
El peligro que no se teme, más presto viene.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
Mal duerme quien penas tiene.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Dando al diablo el hato y el garabato.
En Noviembre, mata tus cerdos.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
La vida, como las motos, no tiene reversa.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Casarse bajo el palo de la escoba