Más vale una mala boda que un buen entierro.
Se queja más que la llorona.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Muerto, ¿quieres misa?.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
No da un tajo ni en defensa propia.
Ir por lana y volver trasquilado.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Los bellos caminos no llevan lejos.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Aterriza que no hay tocón.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
A ojo de buen cubero.
Más perdido que un moco en una oreja.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Dulce y vino, borracho fino.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Una golondrina no hace verano.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.