Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
No quiere música Roque, ni hay tampoco quien la toque.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.