Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Las boñigas de los caballos no son higos
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor