El borracho, de nada tiene empacho.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Un tropezón puede prevenir una caída.
La alegría todo mal espanta
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Con todos corro y con ninguno me paro.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Obra acabada, a dios agrada.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Ojo al parche.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Ama como el lobo ama a la oveja
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Matar un tigre.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Según te verán, así te tratarán.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Los pensamientos no tienen fronteras
Mano lavada, salud bien guardada.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Gana poco, pero gana siempre.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Casa de Dios, casa de tos.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Más mamado que chupo de guardería.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.