Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Bien haya quien a los suyos se parece.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
El que a burros favorece, coces merece.
Jugar a las cartas vistas.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Por la muestra se conoce el paño.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Gente castellana, gente sana.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Aquí hay gato encerrado.
Bien o mal, junta caudal.
El dinero no es medicina; pero quita muchos dolores de cabeza.
Del cuero salen las correas.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Salir del fuego para caer a las brasas.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
Junta de cuatro, junta del diablo.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Claridad, y no en el caldo.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
La nieve es la cobija del agricultor.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Las penas no matan, pero rematan.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
Menos pregunta Dios y más perdona.