Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
Hay amores que matan.
Dos testigos matan a un hombre.
Más matan cenas que guerras.
Más matan faldas que balas.
No es nada que matan a mi marido.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.