Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Amistades y tejas, las más viejas.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Como haces tu cama, así la encuentras.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Nunca te duermas en los laureles.
A los tontos no les dura el dinero.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
Hoy por ti, mañana por mí
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Cuando está gordo el cordero, lo llevan al matadero.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Badajo alto, campana rota.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
No hables por boca ajena.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Con buena polla bien se jode.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Grandotas aunque me peguen.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Más ordinario que yogurt de yuca.
De la panza sale la danza.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Quien desprecia, comprar quiere.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Obediencia es noble ciencia.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.