¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Ese huevito quiere sal
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Si te queda el saco.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
Quien se casa, casa quiere.
Araña muerta, visita cierta.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Faldas largas, algo ocultan.
Amigo viejo y casa nueva
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Abrojos, abren ojos.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Querer sanar es media salud.
Beso, queso y vino espeso.
Los difuntos, todos juntos.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Suegra, ni de caramelo.
¿Usted qué come que adivina?
Joven madrugador, viejo trasnochador.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
A quien espera, su bien llega.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Juicios tengas, y los ganes.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.