Alcanza, quien no cansa.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Quien menos procura, alcanza más bien.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Hasta la belleza cansa.
Caballo corredor, pronto se cansa.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.