Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
El que mucho promete, poco cumple.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
La mejor suegra, la muerta.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Viajar con un amigo hace amar la vida
No hay como la casa de uno
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Está oscuro debajo de la lámpara
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
A buenos ocios, malos negocios.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Hierba segada, buen sol espera.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Bien urde quien bien trama.
El que poco tiene a poco aspira.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Cobra buena fama y échate a dormir.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
En la cancha se ven los gallos.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Amanecerá y veremos.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Mala olla y buen testamento.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Escucha tu corazón... que sabe.