Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.