Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
A bien se llega quien bien se aconseja.
La ocasión llega, llama y no espera.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.