Cada cabeza es un mundo.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
A cada cabeza, su seso.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.