A marido ausente, amigo presente.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.