Están más concentraos que un jugo de china.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Octubre, las mejores frutas pudre.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Continua gotera orada la piedra.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
No jales que descobijas.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Desbarata hasta un balín.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
Para las verrugas, saliva en ayunas.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Lleva más cisco que carbón.
La mentira busca el rincón.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
De los muertos no se hable sino bien.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Solano, ni en invierno ni en verano.
De dientes pa'fuera.
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
No quieras tapar el sol con un dedo.
A mucho vino, poco tino.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Si no estuvieras en mi fuego, no verías lo que cuezo.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
El agua derramada es difícil recogerla.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Quiero ver si como ronca duerme.
Donde hubo pan migajas quedan.
La suavidad domina más que la ira.