Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Te conozco mascarita
Al desnudo, todo le llega menos ropa.
La lluvia no se queda en el cielo.
La nieve presagia una buena cosecha.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Año de hierba, año de mierda.
A ruin, ruin y medio.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Amor breve, suspiros largos
Para los Santos, nieves en los cantos.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
De broma en broma, la verdad se asoma.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Tapados como el burro de la noria.
Depende de cómo caigan las cartas
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Daca el gallo, toma el gallo, quedan las plumas en la mano.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
El llanto sobre el difunto.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Me lo contó un pajarito
Con chatos, poco o ningún trato.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Allega, allegador, para buen derramador.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
A golpe dado no hay quite.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Gota a gota se forma el río.