Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Amor no se echa a la olla sino manteca y cebolla.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
A la mujer casada, el marido le basta.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.