La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Palabra dada, palabra sagrada.
A palabra necias, oídos sordos.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.