La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Con el castigo, el bueno se hace mejor y el malo se hace peor.
Dádiva forzada no merece gracias.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Con pelito... no hay delito.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Haz el mal y guárdate.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.